jueves, 1 de enero de 2015

ANGUILA DE MAZAPÁN

Aún recuerdo mis visitas a Toledo junto a mis padres y unos amigos. Nunca faltaba la tradicional compra de unos buenos mazapanes, en alguna tienda de la plaza de Zocodover....

Hace tiempo que no voy por allí. Bueno, he ido a unas jornadas de trabajo, pero eso no cuenta...

Claro que, para visitar Toledo, hay que pedir permiso a los miles de turistas que invaden sus calles.
Algo recuerda a Venecia en temporada alta.... Es mejor ir en pleno enero. Los días son muy cortos, y hasta puede que nieve, pero no hay duda de que se disfruta mucho mejor de las cosas, sin tanta gente....

Para comer mazapán, no hace falta ir a Toledo. Incluso, una compañera de trabajo me dijo hace bien poco, que los toledanos, ya casi no comen mazapán. Que lo tienen....¡hasta en la sopa!.
Bueno, en éso sus vecinos madrileños tienen algo que decir. El postre más típico de la Nochebuena madrileña es, sobre todo la SOPA DE ALMENDRA

Hace muuuchos años (estaba yo solterísima), era colaboradora de mi madre en la elaboración de los dulces navideños, entre los que no faltaba el mazapán. Hacer los turrones en casa, era tan tradicional como el Torneo de Navidad de baloncesto...
Mi madre se iba a un almacén de frutos secos y compraba ¡¡5 kilos de almendras Marcona!!. Hacíamos turrones de coco, yema, y frutas, además del mazapán. También compraba avellanas para hacer los polvorones...

Lo primero que hacíamos, era pelar las almendras. Se escaldaban en agua hirviendo y se pelaban como los altramuces. Después las secábamos en el horno a temperatura muy suave, para que no se tostaran. A continuación, las molíamos en la picadora MOULINEX  (la del 1,2,3...). Y ya quedaban listas para usar....
¡¡Cómo han cambiado los tiempos!!, y ¡¡ las ayudas de cocina...!!

Yo no he comprado las almendras en ningún almacén de frutos secos...; ya casi no hay almacenes de frutos secos... Y las que venden envasadas ¡vete a saber desde cuando están envasadas!. Hay que arriesgarse, no obstante,  porque es lo que tenemos....

Así es que me fui a MAKRO y compré un saco de 1 kilo de harina de almendra (BORGES, la tiene sin gluten). Ya tenía para empezar...

Al principio pensé comprar la harina de almendras para hacer "macarons", pero reaccioné a tiempo: ¡ nada de macarons: MAZAPÁN"!

La fórmula es bien sencilla:
Almendras y azúcar a partes iguales, y la clara de huevo que admita.


ANGUILA DE MAZAPÁN




INGREDIENTES:
  • Almendra molida y tamizada
  • Azúcar molido, o azúcar glacé
  • Clara de huevo
  • Cabello de ángel parta rellenar.
  • Dulce de yema, o turrón de yema para rellenar.
  • Glasa real para decorar.
PREPARACIÓN:

Como veis, no pongo ninguna cantidad, porque lo único que tenemos que hacer es pensar en el tamaño de nuestro "animalito", y utilizar la misma proporción de almendra que de azúcar; lo que se llama: "tanto por tanto".

Lo primero que hay que hacer, es tamizar muy bien la almendra, por si hay restos de cáscaras. Entre el bulto de harina no se nota, pero si se tamiza..., se encuentra. Mejor tamizar, siempre.

Una vez mezclados la almendra y el azúcar, iremos incorporando las claras de huevo.
Yo he utilizado huevos frescos, y cómo medida de precaución, siempre que elaboro repostería, y otras preparaciones dónde vaya a utilizar huevos en crudo, lavo muy bien la cáscara.

Olvidaba deciros que antes de incorporar las claras, separé unos 200 gramos de la mezcla para unir con yema. Con ello rellené una parte de la anguila.

Volvemos al mazapán.
A la mezcla de almendras y azúcar, se van incorporando las claras.
Si es mucha cantidad, como en éste caso: 1.200 gramos, hay que utilizar por lo menos, tres o cuatro claras; pero hay que ir poco a poco.
Hay que trabajar en un cuenco grande, y empezar por una clara. Se maneja como si fuera una masa para pan. Cuando falte líquido, se echa otra clara, y así sucesivamente. 
Hay que dejar una masa de mazapán, que se trabaje sin que se pegue en las manos, y que no se desmigue.

Una vez obtenida la masa, hay que trabajarla igual que un pan. En una superficie, a ser posible fría, y espolvoreada de azúcar glas, si es necesario. Amasamos de fuera hacia dentro y hacemos una pelota. La envolvemos en film, y dejamos enfriar hasta el día siguiente.
Es el momento de separar pasta para hacer una SOPA DE ALMENDRAS, si  os apetece.

Al día siguiente, preparamos nuestra anguila.
De la pelota de mazapán quitamos un trozo para realizar nuestra decoración. Yo hice escamas.


En una superficie cubierta de papel de horno, estiramos la pasta con un rodillo. Dejaremos una parte mas ancha que otra (tipo plancha de bacalao).
A lo largo de uno de sus lados, repartimos nuestro cabello de ángel, dejando sitio para poner la pasta de yema, si la hemos hecho. Yo la pongo hacia la "cabeza del bicho".





Después, con mucho cuidado, y ayudándonos con el papel, iremos enrollando poco a poco, a lo largo.
La parte de la cabeza, la moldearemos un poco. Después la remataremos con los ojos, lengua, etc....





El rulo resultante, que debe ser más ancho por un extremo, lo enroscaremos sobre sí mismo (como una serpiente).
Ahora decoramos.





Para realizar las escamas, estiramos pasta de mazapán dejándola finita, y recortamos con la parte ancha de una boquilla.








Para la parte de la cola, hacemos círculos más pequeños. Los iremos agrandando según avancemos en el cuerpo de la anguila.
Hay que empezar por la cola, y se ponen contrapeadas.




Se pinta un huevo batido y se gratina ¡unos segundos!
Si disponéis de un soplete de cocina, os aconsejo que lo utilicéis. Yo no lo hice, y se me tostó "un pelín demasiado"...!!!


Después, ¡dejar volar vuestra imaginación!.

Yo no la dejé volar...
Hice una imitación casera de las fantásticas anguilas del obrador toledano de SANTO TOMÉ, y sólo "pinté" las puntas de las escamas con una gota de glasa real.

Después de seca, la glasa, adorné con las típicas frutas escarchadas.



¡ Sólo me faltó la caja !.
Os aseguro, para el año que viene, ¡consigo una!...









domingo, 28 de diciembre de 2014

CABELLO DE ANGEL

O, lo que es lo mismo:
Primer paso para la confección de un postre típico navideño: Una ANGUILA DE MAZAPÁN.

Sí, porque, ¿qué es una anguila de mazapán sin su correspondiente relleno de cabello de ángel?. Pues, una anguila de mazapán sin cabello de ángel..... (digo yo).

Ya os adelanté por facebook que he hecho una anguila para éstas Navidades.
Y es que, echaba de menos los turrones caseros.
No tanto el degustarlos (que sí); sino, el elaborarlos.

Las anguilas de mazapán del obrador SANTO TOMÉ, de Toledo, han presidido nuestra mesa  de postres durante las últimas Navidades. Es más, eran el único dulce navideño que entraba en casa...

Este año, he querido realizar una recreación de esas magníficas piezas. 
Además, cómo eran +/- de 40 cm. de diámetro, pues había de todo: partes con relleno de dulce de yema, otros con cabello de ángel, y otras sin relleno., frutas escarchadas en la decoración..., ¡Vamos, para todos los gustos!.

Y claro, antes de iniciar el proceso de su elaboración, hay que tener preparados todos los ingredientes, como es lógico.

El más entretenido es la preparación del CABELLO DE ÁNGEL.

Ya tenía yo ganas de prepararlo; pero, en casa, no a todo los integrantes de la familia les gusta...(???). Que si la textura, que si es muy empachoso..., que sí,...que si.... ¡Bah, tiquismiquis...!.

Y es que, si quería hacer una humilde copia de las ANGUILAS DE MAZAPÁN, de STo. TOMÉ, lo primero es disponer de cabello de ángel..., ¡Y me niego a comprarlo hecho!.

Pero, ¿qué es el cabello de ángel?
Pues es la caramelización de la carne cocida de una calabaza que se llama CIDRA, y que, básicamente, solo se usa para eso.

Este es el proceso:

CABELLO DE ANGEL



INGREDIENTES:
  •        1 cidra (calabaza cidra cayote)
  •          Azúcar (según peso)
  •          Cáscara de limón
  •          Canela en rama.



PREPARACIÓN:

La cidra es una calabaza que solo se emplea para preparar dulces.
Hay que lavar muy bien la cáscara. Después se puede elegir entre dos métodos para trocearla:
  1. Dejarla caer con fuerza sobre una superficie dura (ej.: el suelo)
  2. Cortar la piel, muy dura, clavando un cuchillo fuerte y bien afilado.

Yo he elegido el n. 2, (hay vecinos en el piso de abajo…).



Una vez troceada, se eliminan todas las semillas posibles. Ojo!, porque hay unas que son casi trasparentes.

A continuación, se cuece al vapor en olla exprés durante 15 minutos. (Poner los trozos con las pieles hacia arriba).
Puede que haya que realizar éste proceso en varias tandas; depende de lo grandes que sean vuestra olla, y la calabaza.






Después de cocida y fría, se separa toda la carne de la cáscara, y se pone a escurrir en un colador, con un plato encima, para que elimine toda el agua posible. Se deja así varias horas, y luego se “deshilacha”.






Os habréis dado cuenta de que, al quitar las pepitas, la carne de la calabaza se separa en “hilos”. Después de cocida, se termina de separar con las manos (El proceso recuerda al escardado de la lana…, jejeje). Así, nos quedará la carne toda hecha hilos (“cabellos”).






Es el momento de pesar. Ésa será la referencia para la cantidad de azúcar que necesitaremos.





Ahora os digo: a mí no me gustan los dulces demasiado empalagosos. Por eso, yo procuro utilizar solo la cantidad de azúcar suficiente para lograr una óptima conserva (+/- las ¾ partes del peso de la fruta empleada). La fórmula del “Cabello de Ángel” del libro de cabecera de mi madre “El Ramillete del Ama de Casa”, dice: “para 1 kilo de calabaza, utilizar 1 y medio de azúcar”.

Todos conocemos la textura del cabello de ángel, y puede que ésa sea la correcta  proporción, pero yo he seguido mi propio gusto. Así que he utilizado azúcar en ¾ partes del peso de carne de cidra limpia.

Una vez bien escurrida y deshilachada la cidra, se mezcla con el azúcar y se pone a caramelizar en una cazuela (a ser posible anti adherente). Se añaden la cáscara de ½ limón, un palo de canela, y se remueve constantemente para evitar que se pegue.

Poco a poco se va evaporando el agua de la fruta y caramelizando el azúcar. Todo el proceso viene a durar, alrededor de 20 minutos. El dulce va tomando un color doradito, poco a poco.

Una vez llegado a ése punto, se echa en frascos esterilizados, se cierran y se vuelcan  sobre un paño húmedo, para obtener el vacío. Así duran varios meses; pero, para mayor seguridad, se pueden cocer al baño María durante 30 minutos.





 Próximamente: la elaboración del MAZAPÁN, base de la ANGUILA.






sábado, 27 de diciembre de 2014

SOPA DE ALMENDRAS,


¡¡ TRADICIONES AL PODER !!

Aún estamos sumergidos en la vorágine de las fiestas navideñas.

No nos hemos recuperado de la super cena de Nochebuena, con  prórroga en la comida del día de Navidad, cuando ya hay que pensar en la cena de Nochevieja.

Sí. La mamá-ama de su casa-trabajadora fuera de ella, tiene que empezar a pensar en las comidas de ésos días desde... prácticamente el mismo día que los americanos celebran su día de Acción de Gracias.

Estoy viendo carteles del Ayuntamiento anunciando las "Fiestas Navideñas", desde el 28 de noviembre, hasta el....¡ 6 de enero!.

Y es que se nos olvida, que aquí duran las fiestas, casi ¡¡10 días más que en el resto del mundo, mundial!!,.... Pero bueno, ese es otro análisis

Tenéis que reconocer que, en ésta nuestra España, cuándo verdaderamente empieza el sabor de la Navidad, es el día 22 de diciembre.
A partir de ése día, y SOLO DESDE ÉSE DÍA, ya es Navidad (sobre todo, para los que les toca el GORDO de la lotería..., jajaja).

Tengo que deciros que, a mí, no me gusta complicarme la existencia. Que el menú de Nochebuena lo organizo pensando, sobre todo, en lo que nos apetece. Que cada año lo someto a consenso; y, que SOLO hago lo que nos vamos a comer.
Por supuesto, en la organización incluyo que: no tengo nadie que me sirva la comida, y que en una cena, medianamente chic, no quiero estar de la mesa a la cocina, y viceversa.

Por eso la sirvo tipo "restaurante": un aperitivo ligero (MUY LIGERO), un primer plato de cuchara: crema, o  consomé; un plato principal de horno, (casi siempre, pescado), y un postre.
A todo ésto, elijo menús que sean elegantes, pero que no den trabajo, y que pueda ir preparando poco a poco los días anteriores. Llevo todo servido desde la cocina, y utilizo bajo-platos. De modo que, hasta el mantel queda impoluto, y lo puedo "reutilizar" el día de Nochevieja...

Otro día os hablaré del menú de éste año.
Hoy solo os quiero dejar el postre

Algo muy tradicional y muy madrileño

SOPA DE ALMENDRAS.

Este año he hecho una ANGUILA DE MAZAPÁN (para otro día, ¿eh?). Así que he aprovechado la coyuntura, y he cogido pasta para hacer la

SOPA DE ALMENDRAS


INGREDIENTES para 4 personas:
  • 125 gr de almendras molidas (conviene tamizar para eliminar posibles restos de cascarillas)
  • 125 gr de azúcar glacé
  • Clara de huevo (aquí no pongo cantidad, hay que utilizar la cantidad necesaria)
  • 1 l de leche entera (mejor fresca)
  • la cáscara de media naranja
  • 1 buen palo de canela
  • Canela en polvo, para decorar
Ya veis que la receta  de la pasta es simple: Se reduce a la proporción "tanto por tanto", y para que unan los ingredientes se utiliza la clara de huevo.

PROCEDIMIENTO:

Una vez tamizados el azúcar y la harina de almendras, se le echa la clara de huevo. En éste caso, empezad por la mitad de 1 clara de huevo, si es necesario, la utilizáis toda. Debe quedar una pasta que no se os pegue a las manos, pero que no se desmenuce, tampoco.

Se hace un rulo con ella, y se envuelve en film, o papel de aluminio. Se deja reposar en el frigorífico, (tranquilas, dura varios días).

CÓMO HACER LA SOPA:



Tostamos unas lascas de pan en una sartén, y las repartimos en cuencos individuales. Ésto es opcional. Todo depende de lo espesa que queráis la crema.

En una cacerola, ponemos a calentar la leche con la cáscara de naranja y el palo de canela.

El rulo de mazapán que tenemos reservado en la nevera, lo cortamos en rodajitas,  lo incorporamos a la leche, y ¡hala!, a remover bien hasta que esté disuelto y espese a nuestro gusto.

Hay que hacerlo a fuego muy lento, (yo me pasé 1 hora, de reloj, dando vueltas con un batidor de varillas. Pero me quedó muy espesita).

Cuándo esté a nuestro gusto, repartimos la crema, muy caliente, sobre las "sopas" de pan.

Antes de servir, espolvoreamos con canela.



Y, lo dicho:

Tenemos que volver a nuestras tradiciones.
Empecemos por las Navideñas....






domingo, 14 de diciembre de 2014

EL CURRY





¿Qué os voy a contar sobre el curry?.


A éstas alturas de la película, todos sabemos, o intuimos, que es el curry.
Básicamente es una mezcla de especias secas, más o menos picantes, que se utiliza en la cocina de estilo indio y asiático.
A su vez, a los platos de  estofados de la cocina oriental. en los que se adicionan varias especias, se les denomina currys

Creo que, la procedencia del término "CURRY" es la pronunciación que dieron los ingleses a la palabra kari, del idioma Tamíl; cuyo significado es, precisamente: estofado.

Yo de ésto, no sabía nada.
Conocí el curry hace mucho, claro. La primera vez que vi un frasco de especias con ese nombre, y lo compré para probar.... Picaba algo. Bien. Porque en casa gusta el picante...

Luego descubrí que había unos currys que picaban mucho, otros que poco, y otros que nada...

Con el gusto por el picante que hay en ésta casa, era obvio que el curry más apreciado sería el muy, muy, pero que muy picante...

Después vino el tema de las intolerancias alimentarias. Entonces el problema fue encontrar un curry debidamente etiquetado, comprobado y testado, y que, además, fuera de los más "Hot". (¡ Pero HOT, HOT!)




Terminé por hacerlo yo misma. Al fin, y al cabo, no es más que la mezcla de las especias que más te gusten. Todo muy molidito, y ¡Ya!. Y como en mi cocina nunca faltan las especias, ¡pues las eché todas!.




Ese fue el principio de una gran amistad...

Os digo que, el consumo de curry en mi casa es tan alto, que no ganaría para comprar los frascos y frascos que se pueden consumir en un año...

El único desembolso que hice, fue comprar un molinillo de café. Así queda todo superfino.

Después de molidas las semillas secas, tamizo todo y añado las especias en polvo. Y lo que no pasa por el tamiz, lo empleo en condimentar las hamburguesas, albóndigas, e incluso la carne a la brasa. ¡No se desperdicia nada!.

Guardo la mezcla en un frasco de cristal con cierre hermético, y tengo uno pequeñito para el uso frecuente. Así no hay que abrir el frasco grande, con la consiguiente pérdida de aromas...


Las especias que utilizo son:


  • Mezcla de 5 pimientas: roja, verde, blanca, negra, y dulce
  • Alcaravea
  • Comino
  • Hinojo
  • Cardamomo (las semillas del interior de la vaina)
  • Mostaza
  • Cayena
  • Cilantro (coriandro)
  • Semillas de cebolla negra
  • Clavo
  • Canela en polvo
  • Jengibre en polvo
  • Cúrcuma


Las proporciones son al gusto de cada cual. Si no lo quieres muy picante, pues menos pimientas, cayena y jengibre, y más canela, cardamomo e hinojo; etc.






¡Solo hay que probar!.




Y ¡ cuidado!, el curry es adictivo....





domingo, 23 de noviembre de 2014

TARTA DE CHOCOLATE SIN GLUTEN

Ya os conté que mi hija tiene, más o menos,  un millón de amigos. Y que, cada vez que quiere "quedar bien", les prepara un pastel: "Mamá, tengo que llevar una tarta porque es..., ¿qué podemos hacer?...".

¡ Me encanta !
Ella me pone los retos.
Nunca pensé que haría una tarta con fondant, hasta que "le regaló" a una de sus amigas del alma "una tarta, de esas cubiertas".





En ésta ocasión, la tarta debía personalizarse con la impresión de un logotipo que se han hecho un grupo de amigos, fans totales de una banda de Heavy Metal...





Bueno pues, de éso te encargas tú, le dije.

Últimamente ando muy estresada. Sobre todo en mi trabajo. Y para colmo, llegas a casa, y después de realizar las tareas propias de mamá, y ama de casa (cómo dejar preparada la comida para el día siguiente), tienes que hacer uno de esos cursos de formación on-line, que son larguísimos. Total, que termino hecha unos zorros, y con NADA de ganas de seguir frente al ordenador...
Por eso no estoy publicando con toda la frecuencia que me gustaría.
Os pido mil perdones...

"¿De qué vamos a hacer la tarta, mamá´?". ( Lo que me faltaba!. Además, tener que pensar...!!!)

"De chocolate".

¡A lo que iba!.
¿Y dónde consigo yo un sitio dónde me impriman el dichoso logo?,
Mi hija se encargó de eso, efectivamente.
El jueves llegó a casa, toda feliz, con una hoja de papel de azúcar impresa con tinta comestible y además  sin gluten. Habíamos quedado en hacer así la tarta...

Pues fue a "DULCE IMPRESIÓN" http://dulceimpresion.com/ .Y quedó encantada con la tienda. Ya lo sé para próximas ocasiones. Además, te explican cómo pegar las impresiones, dependiendo de si la superficie es fondant, buttercream, o, cómo en éste caso, un ganache.



La base, es un bizcocho Sacher. Luego lo "emborraché", rellené con mermelada de casis y lo cubrí con un ganache de chocolate. Así, la superficie quedó lisita para poder pegar la hoja del logotipo.

Con el sobrante de chocolate (lo que escurrió del pastel al plato) hice la decoración: una guirnalda rizada por el borde de la impresión para que sirviera de remate. Y otra para disimular el corte de los dos pisos de la tarta.

BIZCOCHO SACHER





Ingredientes para un molde de 20 a 22 cm.
(Deben estar a temperatura ambiente)
  • 4 yemas de huevo
  • 90 gr. de mantequilla
  • 75 gr. de azúcar glacé
  • 90 gr. de cobertura de chocolate 70% (valor sin azúcar)
  • 4 claras de huevo
  • 75 gr. de azúcar
  • 120 gr. de harina (MIX DOLCI C).
  • 5 gr. (1/2 sobre) de levadura
Preparación:
Poner la mantequilla en punto de pomada en un bol o batidora de pie. Añadir el azúcar glacé batiendo con unas varillas y mezclar hasta cremoso (se pone casi blanca). Incorporar la cobertura fundida al baño María (con un par de cucharadas de leche, se disuelve mejor el chocolate). Seguir batiendo. Cuando esté bien mezclado, ir añadiendo las yemas una, a una.
En otro bol, montar las claras a punto de nieve con el resto del azúcar y un pellizco de sal. Debe quedar muy consistente, hasta el punto de que al poner el bol boca abajo, no se caiga la preparación.
Se mezclan los dos batidos, procurando hacerlo de forma envolvente para que entre mucho aire y que las claras no se bajen demasiado.
Por último, se le va incorporando poco a poco, la harina tamizada y mezclada con la levadura.
La masa se vierte en un molde forrado con papel de hornear. Se introduce en el horno, previamente calentado a una temperatura de 175º durante 30 – 40 minutos (o hasta que al pinchar el bizcocho por el centro con una brocheta, ésta salga limpia).
Se deja enfriar dentro del molde durante unos minutos y se desmolda boca abajo sobre una rejilla, dejándolo enfriar totalmente.

Cuando el bizcocho esté totalmente frío, envolvedlo en film para que no se reseque, y dejadlo  en el congelador o parte más fría de la nevera. Al día siguiente, estará la miga asentada y se cortará mejor

                           ALMÍBAR PARA EMBORRACHAR EL BIZCOCHO
Ingredientes
  • 50 ml. de Kirch
  • 50 ml. de agua
  • 100 gr. de azúcar
Preparación:
Poner un cazo al fuego todos los ingredientes. Remover hasta que se disuelva todo el azúcar. Dejar de remover cuándo se vea que empiezan a subir burbujitas desde el fondo. En el momento que comience a hervir, apagar el fuego y dejar enfriar completamente antes de usar.


RELLENO Y COBERTURA:
Ingredientes:
  •  Mermelada de Casis (frambuesas negras), 1 frasco
  • 150 gr. de chocolate de cobertura valor 70%
  • 140 gr. de mantequilla
  • 10 cl. de leche.
Preparación del ganache y montaje de la tarta:
Una vez frío el bizcocho, igualar y hacer 1 corte en horizontal para hacer 2 pisos.
Utilizar la parte más bonita y lisa para el piso de arriba (la mejor es la que ha estado en contacto con la base del molde).
El piso de abajo, lo pincelamos bien con el almíbar antes de cubrir con la mermelada. Hay que tener cuidado de no llegar demasiado al borde
Rellenar con la mermelada. Las grosellas negras dan un toque de acidez, que mezclado con el chocolate hace buena combinación.
Tapamos con el piso de arriba, y emborrachamos un poco más.
Si nos ha sobrado mermelada, la repartimos por encima con una espátula, para que nos quede una capa a penas perceptible.
(Yo también emborracho los bordes de la tarta. Así pega mejor el chocolate)


Fundir la cobertura con la leche al baño María, y una vez fundida, incorporar la mantequilla cucharada a cucharada hasta que esté bien disuelta. Dejar templar.




Por último, colocar el pastel sobre una rejilla (puede servir la del grill del microondas) y echar la cobertura sobre el bizcocho, lentamente y en círculos. No esparcir con espátula para no dejar marca. La cobertura debe tener una temperatura suficiente para que resbale hacia los laterales de la tarta (si está muy caliente, se deslizará por toda la superficie del pastel y quedará una capa de chocolate demasiado fina).

Dejar enfriar a temperatura ambiente.



PEGAR LA IMPRESIÓN DE PAPEL DE AZÚCAR

Después de que haya escurrido todo el chocolate sobrante, y antes de que endurezca mucho, se pega el papel de azúcar.



Hay que separar de la lámina plastificada con cuidado de no romper la impresión. Se deja caer sobre la superficie del pastel y, si es necesario, se le pasa un alisador por encima. Puede que también, para fijar la hoja al ganache, debamos calentar con el aire de un secador (con precaución, para que no se nos derrita el chocolate...!).


Para tapar el borde del logotipo, he rellanado una manga pastelera con el chocolate sobrante y he realizado una guirnalda.
He cambiado la boquilla para añadir otra que disimulara la separación de los dos pisos de la tarta.










Creo que es un buen regalo. ¿no?