jueves, 30 de octubre de 2014

... DE TODOS MODOS, CALABAZA

Si.

Primero vimos las calabazas secas, con forma de botella.
Es típica la imagen del Apóstol Santiago en hábito de peregrino, con su calabaza colgada del bordón...

¿A quién no le han dado alguna vez calabazas? . Frustraciones de amores o académicas...
Hasta tuvimos un concurso de TV dónde la "estrella" era una calabaza; ¿os acordáis de RUPERTA?.Aunque, con aquellas "Rupertas"no te podías hacer ni una sopa...
¡Aquello sí que era una frustración!.

... Y pasó el tiempo...
De pronto, nuestras vidas se vieron invadidas por calabazas.
No digo la rodaja de calabaza que compramos para echar al caldo, purés o cremas...
Es que ahora, hay una fecha en el calendario español marcada con una calabaza.

Ya no celebramos como antes, el Día de Todos los Santos (Toussaint, que diría un francés). ¡Ahora celebramos HALLOWEEN....!
Seguimos visitando los cementerios, y adornando las sepulturas de nuestros familiares para que estén limpias y arregladas el día de los Fieles Difuntos...; pero, ya no es lo mismo....

Las pastelerías siguen ofreciendo los dulces típicos de estas fechas (en Madrid: Huesos de Santo, y Buñuelos de viento). Sí ya, pero no es lo mismo...

¿Quien tiene la culpa?, ¿La "globalización"?, ¿la semana blanca...?, ¿los colegios bilingües...?...(lo digo sin acritud, y sin mirar a nadie...).

No me importa que mis hijos se disfracen y se pinten caras feas la noche del día 31 de octubre.
¡Ahora no hay  colegio ese día porque es HALLOWEEN...!.
Pero, por lo que no paso, es porque vayan molestando a los vecinos con lo de "truco o trato", "dulce o susto", "chuches o huevo podrido".

En mi casa, precisamente por ser Día de Todos los Santos, se hace una comida especial, y se termina con un postre especial.

Eso no es óbice, para que se haga algún dulce de gusto importado...
Por ejemplo, llevar al trabajo una caja con cupcakes de calabaza...

Sí. perdón Señor, porque he pecado....
¡He caído en la tentación!.

Hoy os dejo dos recetas de repostería típica anglosajona.







Los cupcakes están deliciosos. Se pueden hacer con el glaseado de mantequilla y canela. Así lo hice el año pasado y teñí la crema de naranja y morado.




La tarta la he hecho sin gluten.
Lo más espectacular, es la crema de mantequilla al merengue suizo con el curd de calabaza. Este año he revestido los cupcakes con ella. Además los he rellenado con el dulce de calabaza.

Por otro lado, para los superfans de la hortaliza, os dejo una estupenda mermelada especiada.

Para todas estas cosillas, me gusta comprar las calabazas "cacahuete". Bueno, es que, ese tipo de calabaza es el que más me gusta.

Por cierto. Para hacer el puré de calabaza, nada más fácil que cortarla en trozos grandes, limpiarla de semillas y cocerla al vapor en la olla exprés. Se pone en la rejilla con la piel hacia arriba. Una vez cocida y fría, se desprende la pulpa de la piel con una cuchara, y se espachurra con un tenedor. Si queréis dejar aún más fino el puré; se tamiza con un colador.

CUPCAKES DE CALABAZA
 (“Baking, from my home to yours” Dorie Greenspan)

INGREDIENTES para 12 uds:




200 gr. de harina 

2 cucharaditas de levadura en polvo 
¼ cucharadita de bicarbonato sódico
¼ cucharadita de sal
¾ cucharadita de canela en polvo
½ cucharadita de jengibre el polvo
1/8 cucharadita de macis o nuez moscada
Una pizca de clavo molido
115 gr. mantequilla a punto de pomada
60 gr. azúcar
30 gr. azúcar moreno
2 huevos grandes 
½ cucharadita de extracto de vainilla
¾ taza de puré de calabaza (200 gr.)
60 ml. de suero de leche (se consigue echando a la leche unas gotas de zumo de limón, y dejándola reposar unos 5 mintos).

PREPARACIÓN:

Precalentar el horno a 180º

Preparar un molde para muffins y colocarle las cápsulas de papel.
En un bol mezclar bien la harina, la levadura en polvo, el bicarbonato, la sal y el resto de las especias. Tamizar y reservar
A mano, o con un robot de cocina batir la mantequilla a velocidad media hasta que empiece a esponjar. Añadir los dos azúcares y continuar batiendo hasta que el azúcar se haya disuelto totalmente.
Añadir los huevos, uno a uno, no añadir el siguiente hasta que quede totalmente incorporado, y continuar batiendo un minuto más y finalmente añadir la vainilla.
A velocidad baja incorporar el puré de calabaza 
A mano, añadir los ingredientes secos, y mezclar hasta que justo estén incorporados, alternando con el suero de leche.
Repartir la masa uniformemente entre los moldecitos.
Hornear a 175º durante 25 minutos, o hasta que al insertar un palillo éste salga seco. Sacar del horno y dejar enfriar durante 5 minutos dentro del molde. Pasado este tiempo desmoldar con cuidado, y dejar enfriar sobre una rejilla.


RELLENO DE CALABAZA

CURD DE CALABAZA
(adaptada por Martha Stewart, del blog: “Crispy Waffle”)



·         30 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
·         250 gr. de puré de calabaza
·         90 gr. de azúcar moreno
·         ¼ cucharadita de canela molida
·         1/8 cucharadita de nuez moscada

Mezclar todos los ingredientes en un cazo a fuego suave. Remover constantemente y cocer durante 5-6´, hasta que adquiera un color ámbar intenso. Enfriar en la nevera de 2 a 3 horas. Tiene que estar muy frío. Utilizar inmediatamente después de sacarlo de la nevera.

NOTAS:
Con ésta cantidad de curd, he rellenado los cupcakes, además de usarlo para la crema de merengue suizo, porque solo son necesarias  3 o 4 cucharadas.
Para ello, se deja a temperatura ambiente un bol con la cantidad necesaria para rellenar los cupcakes; y se deja en la nevera la porción que utilizaremos con el merengue suizo



CREMA DE MANTEQUILLA
·         3 claras de huevo
·         ¼  de taza de azúcar blanca
·         1/8 de cucharadita de crémor tártaro
·         250 gr. de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente.
·         Aproximadamente, 100 gr. de curd de calabaza


PREPARACIÓN


Mezclar las claras de huevo con el azúcar y el crémor tártaro. Poner al baño María  y remover hasta que el azúcar se disuelva y alcance una temperatura de 60º C. Si no tenemos termómetro de líquidos, hay que hacerlo a ojo; removiendo durante 4-5´. Hay que tener cuidado de no cuajar las claras. Estarán listas cuando la mezcla se vuelva espumosa.
Pasar la mezcla al bol de la batidora y batir a velocidad alta durante 3-5´, hasta que salgan picos brillantes y duros. Batir hasta que el merengue se enfríe.
Ahora cambiar las varillas de la batidora por la pala, e ir agregando la mantequilla poco a poco, sin dejar de batir. Parece que se corta la mezcla, pero sólo hay que incorporar el resto de la mantequilla (una cucharada cada vez) y seguir batiendo. Se arreglará enseguida.Ahora subir la potencia y batir durante un par de minutos. A continuación, bajar la velocidad y agregar el relleno de puré de calabaza y mezclar hasta que quede bien integrado (30-60”)
Ya está listo para la decoración.



NOTA: Hay que mantener los cupcakes refrigerados, pero es importante consumirlos a temperatura ambiente.




domingo, 26 de octubre de 2014

DE FIESTA CON CUPCAKES DE MOJITO

¡Me pongo a temblar cada vez que a mi hija la invitan a una fiesta de cumpleaños!. ¡Tiene un millón de amigos!






... Ha decidido que, como estudiante sin recursos económicos, no puede estar soltando guita cada dos por tres. Por eso..., lleva tartas, y pasteles....





La verdad es que tiene buena mano con la repostería; ha salido a su abuela María (la del Valle Verde).
Algunas veces se encierra en la cocina... ¡y no me deja entrar!. Yo creo que no quiere compartir el secreto de sus recetas...La he visto (por una rendija), hacer bizcochos ¡a ojo!, que le han salido endiabladamente esponjosos y suaves...(!!!)

El "tema", resulta un poco complicado. Por ejemplo, tiene amigos a los que no les gusta el chocolate...(¡¡¡ !!!). Una vez hicimos (Sí. Algunas veces yo también "participo" en el regalo) un pastel de nata y nueces cantonesas para una amiga a la que SOLO le gusta eso.

La niña es algo golosilla y adicta a los chocolates; pero ha decidido que a  una tarta de tres chocolates, le "sobra" un chocolate: el blanco... "María, hija. Entonces es una tarta de dos chocolates..."

Ya hace recetas midiendo perfectamente los ingredientes. Ha hecho flores con fondant ("regalamos" una tarta forrada para otra amiga suya). Ha utilizado la manga pastelera. Y cada vez colabora más en los "regalos"... Pero aún le queda mucho por aprender...
Yo le explico que aprendí lo que se, ayudando a su abuela. Que batíamos y batíamos las cremas hasta quedarnos sin brazo.... (¡Ay, si mi madre levantara la cabeza, y viera mi KITCHEN AID...!)

Pero, lo principal de todo, es que le gusta lo que hace.

Si no te gusta hacer las cosas, no puedes poner el amor necesario para que te salgan bien. No se puede "querer a la fuerza".

Y ella quiere a sus amigos. ¡ Se vuelca en sus cumpleaños !.
Hace un tiempo celebraron una fiesta multitudinaria y ella llevó una tarta de 3 chocolates (ahí descubrió que le gusta más con 2 ...) y unos cupcakes de mojito.

Ahora está muy de moda el "mojito".
La verdad es que en casa, somos poco de licores.; pero alguna vez, hay que echar mano de ellos...

Me pareció que, para una fiesta de gente joven iba bien esta idea. Y, aunque hay mil recetas en internet, sobre cómo hacer tarta de mojito, cupcakes de mojito, mojito solo...; yo he utilizado una que me gustó de Alma Obregón, para el bizcocho. Mientras que para el glaseado, he utilizado una receta de un  grupo de facebook al que pertenezco: "500.000 recetas para celíacos". Es una receta compartida por Francisco Ezcurra, miembro del grupo. Y me encantó en cuanto la leí.

Éstos son mis 

CUPCAKES DE MOJITO
(Bizcocho de Alma Obregón. Crema y sirope de Francisco Ezcurra)

INGREDIENTES para 24 udes:
  •   225 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  •  225 gr de azúcar
  •  4 huevos L
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 3 cucharadas de ron blanco
  • el zumo y ralladura de una lima
  • 230 gr de harina de repostería
  • 2 cucharaditas de levadura
  • 125 ml de leche
  •  un manojo de hojas de menta



Ingredientes Sirope:
  • 100 grs. de azúcar moreno
  • El zumo y la ralladura de la piel de dos limas
  • 80 ml de ron blanco
  • Unas hojas de menta (8-10)  
Preparación sirope:
Poner el azúcar, el zumo de lima y el ron en un cazo a fuego lento. Cocinar hasta que todo el azúcar se disuelva, después dejar que hierva 2-3 min. ó hasta que el sirope espese un poco. Añadiremos la menta y la ralladura de lima y dejaremos enfriar.

PREPARACIÓN DE LOS  CUPCAKES:

En un cazo pequeño calentamos la leche con un manojo de menta a fuego lento. Cuando llegue a ebullición retiramos del fuego y dejamos reposar tapado unos 15 minutos. Luego colamos y apretamos las hojas de menta con la mano de un mortero para que suelte todo el jugo. Reservamos.

Precalentamos el horno a 175º C, calor arriba y abajo, a media altura; y preparamos los moldes de papel en una bandeja para hornear cupcakes

En un bol mezclamos con batidora de varillas la mantequilla con el azúcar durante 3-4 minutos, hasta que quede una masa cremosa. Luego añadimos los huevos uno a uno y batimos bien tras cada adición. Mezclamos en un bol pequeño la vainilla, con el zumo y ralladura de la lima y el ron. Agregamos esta mezcla a la masa. Tamizamos juntas la harina con la levadura y añadimos a la mezcla anterior junto a la leche removiendo lo justo, hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.

Con la ayuda de una manga pastelera, llenamos los moldes con la masa hasta ¾ de su capacidad. Horneamos durante, aproximadamente 25 minutos, o hasta que al pinchar con una brocheta, ésta salga limpia.

Una vez horneados, sacamos las bandejas del horno, con un palillo, pinchamos los cupcakes e inmediatamente pincelamos con el almíbar. Dejamos enfriar 5 minutos dentro  del molde, y luego los transferimos a una rejilla para que enfríen completamente.


BUTTERCREAM DE LIMA
  • 225 grs. de mantequilla
  • 375 grs. de azúcar glass bien tamizado
  • El zumo y la ralladura de la piel de una lima y media
(He suprimido dos gotas de vainilla de la receta original, porque creo que el aroma de la lima ya es suficiente. Y también he sustituido el zumo de la media lima, por 30 ml. de ron blanco)
Preparación:
Poner la mantequilla a temperatura ambiente, y el azúcar glass en un bol, y batiremos con las varillas hasta que quede una mezcla homogénea y esponjosa. Añadiremos a continuación el zumo de lima, la ralladura, y el ron y batimos un poco más. (La crema tiene que tener la apariencia de un helado)

NOTA: Se le puede añadir un “toquecito” de color para asemejar más a mojito






La decoración es de María, con mi supervisión.
¿A qué es muy refrescante?

domingo, 19 de octubre de 2014

CUANDO LLEGUE SEPTIEMBRE....

No me refiero a la encantadora película de  Rock Hudson y Gina Lollobrígida...

Cuando llega septiembre, llegan muchas frutas estupendas. No hay que dejar pasar la oportunidad de disfrutarlas:
Uvas, deliciosas.
Melocotones gordos y dulces.
Higos superiores....
...Mangos...







Pero mangos hay todo el año...; por lo menos, SE VEN durante todo el año.






Igual que se ven durante todo el año, tipos de fruta fuera de su temporada habitual. Invernaderos, e importaciones, nos proporcionan las distintas variedades para que nunca falten en nuestra mesa.

Pero, que no nos quepa duda. No hay cómo los productos de temporada. 
Cada país, cada región; tiene SUS propios productos de temporada.

"Kiwis de Nueva Zelanda".
Comprar "kiwis de Nueva Zelanda " en España, es comprar un fruto, duro como una piedra, capaz de matar a alguien, si se lo arrojamos a la cabeza..., y que hay que dejar fuera de la nevera para que, al cabo de 6-7 días, te lo puedas comer, medianamente en su "punto".
Pero, ¿cual es "su" punto?
Cuando los españoles "descubrimos" los kiwis, sabían a una mezcla de fresa/plátano,  se comían durante el verano y resultaban exquisitos.

No he vuelto a comer un kiwi cómo los de "antes".....

Pues pasa lo mismo con los mangos. (Y con muchas otras frutas tropicales).
Estamos acostrumbrados a ver mangos procedentes de Brasil durante todo el año, ya que, es el tercer fruto tropical más cultivado e importado a nivel mundial, después del plátano y la piña tropical. 

España produce mangos, en Canarias y en el Sudeste Peninsular, (zona de Málaga)

Precisamente de Málaga son los mangos que más nos gustan en casa.
En realidad, cualquier "mango nacional" está exquisito. 




De Málaga traen a Mercamadrid, mangos de la variedad "sensación", que son pequeños. Algunos, tan pequeños como una naranja, o una manzana. Con lo cual, te puedes comer un mango TÚ solo, sin tener que compartirlo con nadie.....(jejeje).




Comprar directamente en Mercamadrid, tiene una ventaja: lo mejor, y más fresco. Y un inconveniente: se compra al "por mayor"....

10 kg. de mango en una casa, dan para mucho....!!!
La verdad. Comprar 10 kg. de mango es para poder hacer mermelada al montón..., y los que sobren, comerlos de postre...

Mi marido, que vivió en Canarias durante algunos años, conocía los mangos de allí. Él fue quien me "inició" en ésto de comer mango.
Mi primera reacción, fue de rechazo... (no de: "¡puaf!"; pero sí de. "¡uugg, qué raro sabe...!".)
"¿No te gusta?, ¡ si está riquísimo!"
Así es que, cuando trajo la primera caja...., no tuve más remedio que seguir probando, y probando..., y hasta ahora... ("Mamá, ¡ si antes no te gustaban los mangos...!")

Pero que conste: Espero que llegue septiembre....


MERMELADA DE MANGO

Ingredientes

  • 1 kg de mango limpio y troceado
  • ½ kg. de azúcar
  • El zumo de ½ limón

Preparación

Poner a macerar el mango con el azúcar, al menos 8 horas. Mejor directamente en la cacerola dónde se vaya a cocer; pero teniendo en cuenta, que ha de ser de material inalterable.
Pasado ese tiempo, añadir el zumo de ½ limón y poner a cocer a fuego elevado. Remover de vez en cuando para evitar que se pegue al fondo.
Según se va reblandeciendo la fruta, aplastar con una espumadera o un “aplasta-patatas”.
Cuando haya reducido la cocción, y veamos que la fruta está casi deshecha; tenemos dos opciones:
a)      Seguir aplastando con nuestro “espachurrapatatas”, hasta el punto de mermelada.
b)      Retirar del fuego, dejar templar un poco,  pasar la batidora de mano, y triturar la fruta hasta dejar lisita y suave.
Yo particularmente, prefiero el plan b).
Otras mermeladas me gustan algo más “toscas”; pero con ésta, me pasa lo contrario. Así es que, trituro y trituro, hasta dejar un puré suave.
Después, continúo la cocción, hasta llegar al punto de mermelada, 104º C

Con el mango, yo llego hasta los 100º C en un termómetro de azúcar. Para mí es suficiente.
No todas las mermeladas no coagulan igual. Depende del tipo de fruta. Hay que tener cuidado con la cocción. Si nos pasamos, se cristaliza el azúcar, pues ya se ha eliminado toda el agua que contiene la fruta. Hacemos un “caramelo”. En cambio, si no llegamos, corremos el riesgo de que nos fermente la fruta, y no se conserve correctamente.
Hay varios trucos para conocer si la mermelada está en el punto ideal:
  1. Verter una cucharada de mermelada en un platito que hayamos enfriado en el congelador. Si se coagula en el momento, esto es: ponemos el plato de canto y la mermelada NO escurre; y empujamos con un dedo, y se “arruga”… Está lista.
  2. Con la cuchara de palo, o espátula de madera que hayamos utilizado para remover durante la cocción. Coger una cucharada, volcar, y dejar deslizar la mermelada hasta que solo caigan gotas. La tercera gota, debe quedar “colgando” de la cuchara sin caer
Llegado éste momento, embotamos en tarros de cristal previamente lavados y esterilizados. Cerramos bien, y volcamos sobre un paño húmedo; así se obtiene el vacío. Dejamos enfriar durante 24 horas. Para mayor seguridad, esterilizamos los frascos al baño María durante 30 minutos.
Enfriamos, etiquetamos, y almacenamos.
Si queremos hacer algún regalito, le ponemos un sombrerito de tela, o papel al frasco y lo sujetamos con un lacito de rafia.


¡ Listo!



domingo, 12 de octubre de 2014

¡ AY, LUNA, LUNITA, LUNERA...!!!




A principio de los meses de agosto y septiembre hemos podido observar la luna de forma espectacular.
Tuvimos dos "superlunas" a cuál más bonita. La de agosto no la pude disfrutar, realmente. En cambio, en septiembre pude resarcirme.


Dicen los amantes de los horóscopos, que a los Cáncer les atrae la luna. Yo soy Leo, a dos días de Virgo, pero cuándo hay plenilunio, se me van los ojos a la luna..., ¡ no lo puedo resistir!. Por eso, conducir en una noche de luna llena, es un riesgo que no debo correr....




Pues sí, éste año he disfrutado de esa SUPERLUNA de principios de septiembre, en La Línea de la Concepción.











Fueron unos días relajantes en casa de mi Comadre.



Comadre. Me gusta esa palabra.
Me ha unido definitivamente a mi gran amiga de la infancia (nos conocimos con 12 años y ya tenemos 50....y tantos). Ella es la madrina de mi hija, y yo, la de la suya. Es una relación muy especial: somos amigas, confidentes, asesoras, paño de lágrimas..., ¡ TODO !.
Tengo otra Comadre: mi querida prima, y goza del mismo "calibre cariñoso"; con el añadido del lazo de sangre que compartimos.


A La Línea de la Concha, voy a disfrutar de la familia, del mar,  y de los buenos amigos. Y, siempre que puedo, y me acuerdo, me vuelvo a Madrid con un bolsón de calabacines blancos mini. (Ésta vez no me he acordado. Por eso, mi comadre me ha mandado una foto para que los veáis).







Los calabacines blancos son mis preferidos. Siempre que puedo los compro. A la plancha, están de vicio.












Con los oscuros hago el pisto, y los wok.










En ésta ocasión, he utilizado unos redondos de Niza. Son más "fotogenicos". Pero no me gustan lo mismo. Su piel no se puede comer (amarga un poco). La pulpa tiene las pipas más grandes..., y ¡ ni hablar de comerlo crudo en ensalada!.




Otras veces relleno calabacines  blancos, en sentido longitudinal.
O los oscuros, un poco más gorditos, cortados como un cilindro.

El principio es el mismo.

El final también: disfrutar con ésta receta.....

CALABACINES RELLENOS Y GRATINADOS

Ingredientes para el relleno:
  • 3 calabacines redondos
  • 250 gr. de carne de ternera picada (pide a tu carnicero que la pase por la picadora 2 veces)
  • 2 zanahorias
  • 1 puerro
  • 1 diente de ajo
  • Perejil, sal. AOVE.
  • 2 o 3 cucharadas de tomate frito.
  • 1 granos de pimienta
  • Queso rallado
Ingredientes para la bechamel:
  • 1 y ½  cucharadas soperas de harina de arroz
  • Leche (cantidad necesaria)
  • Sal, nuez moscada.
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 2 cucharadas de AOVE
Preparación
Lavamos y cortamos los calabacines por la parte de arriba, cerca del tallo. Con una cuchara los vaciamos de pulpa. Hemos de hacerlo con cuidado, para no llegar a la piel.
Los cocemos al vapor utilizando la olla exprés. (4 minutos bastan). Después los escurrimos boca abajo, sobre un paño limpio, o papel de cocina. El calabacín tiene mucha agua; así es que, aunque lo cozamos al vapor, va a necesitar que se escurra.

Mientras tanto. Rallamos las zanahorias, picamos finamente el puerro, y la pulpa del calabacín.
Ponemos una sartén con unas cucharadas de AOVE, y salteamos la carne picada, incorporando las verduras y un machado de ajo, perejil, sal y unos granos de pimienta.
Cuando esté la carne hecha, añadimos las cucharadas de tomate frito.





Dejamos enfriar.

Rellenamos los calabacines, apretando suavemente con una cuchara.





Preparamos la bechamel.

Para ello ponemos en un cazo a derretir la mantequilla junto al aceite de oliva, a fuego muy lento. Espumamos la mantequilla, si es necesario, e incorporamos las cucharadas de harina de arroz. Rehogamos bien la harina, la sal y la nuez moscada.Removemos con unas varillas y vamos añadiendo leche, un chorrito cada vez. Cuando vemos que se va espesando, añadiremos más leche. Así, hasta conseguir la cantidad deseada. Cocemos bien la salsa evitando dejarla demasiado espesa.





Repartimos sobre los calabacines, espolvoreamos con queso rallado, y gratinamos hasta dorar.








Ajustamos la “tapa”, y servimos 



sábado, 27 de septiembre de 2014

LA CASQUERÍA...

...Sí. Ése establecimiento dónde venden todo tipo de despojos de animales mamíferos: hígado, vísceras, lenguas, asaduras, sangre...
El problema, es estar casada con alguien que le pone "pegas" a muchas de esas partes enumeradas.
Ni que decir tiene, que es impensable cocinar si quiera, un triste filete de hígado..., del animal que sea. Ya le puedo esconder entre adobos, que no cuela...
Nada mas existe un guiso que tolera, e incluso, le gusta en extremo ( ! ) a mi querido esposo: LOS CALLOS; a la madrileña, claro.

Está comprobado que, en la cocina tradicional de mi casa hay que eliminar "ciertos" platos si quiero que disfrute todo el personal.

... Pero...., hay uno que no admito que sea excluido: la ASADURA DE CORDERO.

Cuándo voy a la casquería a comprar carrilladas de ternera (algo frecuente), y veo esas asaduritas de cordero lechal...., tan pequeñitas...., y que están diciendo: "¡comedme!"....., ¡no lo puedo evitar!. Tengo que contenerme y mirar a otro lado para no comprarlas, (porque las compraría TOODAASS)..

Uummm...!
Aún recuerdo el aroma y el sabor del guiso que hacía mi abuela; extremeña, cómo mi madre.
Sólo había una cosa que no me terminaba de "convencer", y era la sangre cocida..., su textura.



Reconozco que las vísceras de un animal no resultan, en apariencia, nada apetitosas. Sólo después del "toque" del cocinero, o cocinera, llegan a alcanzar ese punto sublime que a algun@s nos vuelve loc@s...

Hay culturas dónde éstos productos son muy apreciados..., ¡Yo he visto comprar bofe de ternera en filetes...! . (A tanto no llego)

Aunque...., hay un "pequeño" problema..., el alto contenido en colesterol. Por lo que sólo se debe comer ésto, muy de tarde en tarde...; o mejor nunca, si tienes problemas cardiovasculares.

Como os decía, las asaduritas de cordero lechal me "llaman" cada vez que voy a la casquería; y, de vez en cuándo, no puedo desatender esa "llamada". Así es que, me compro una PARA MÍ SOLITA... (Pesan muy poquito, entre 300 y 400 grs.).

El año pasado hice un experimento: emboté parte de una asadurilla encebollada que guisé. Al cabo de unos meses, cuándo volvía a tener el "antojo", solo tuve que destapar el frasco y freir un huevo para acompañarla...¡ UMMMMM...!

La receta no tiene ningún misterio. Además, seguro que en cada zona de España se le dá un toque distinto. El mío es éste:

ASADURILLA DE CORDERO LECHAL 

Ingredientes para 2 personas:

- 1 Asadura de cordero lechal
- 2 Cebollas medianas
- 1 Diente de ajo
- 1/2 vaso de vino blanco seco
- 1 cucharadita de Pimentón de la Vera (dulce, o picante; al gusto)
- A.O.V.E. (Aceite de Oliva Vírgen Extra)
- Perejíl, sal, y 1 hoja de laurel
- Opcional: 1 cucharada de tomate frito.

Preparación:

Picamos las cebollas en brunoise y dejamos pochar con un pellizco de sal. Mientras tanto, cortamos en trocitos pequeños la asadurilla, quitando lo que no nos guste.
Yo le pido al casquero que le quite la tráquea y deje límpios, pero enteros, el corazón, pulmón e hígadito. Luego, en casa, yo los troceo de forma muy menudita.

Cuándo la cebolla está hecha, echamos primero la parte más dura, que es el corazón (no olvidéis que es un músculo, pequeñito; pero un músculo). Dejando para el final el higadito.
Añadimos un majado de ajo y perejil; y cuándo esté casi al punto, incorporamos el pimentón (dándole unas vueltas), la hoja de laurel y el vaso de vino.
Dejamos cocer todo hasta que se consuma la salsa y esté la carne tierna

Cómo decía María, mi madre, cuándo "se ve la grasita"

Éste proceso dura muy poco rato, así que, ¡no os despistéis!

EMBOTADO FINAL

En el caso de hoy, he comprado 2 asadurillas. 

Después de guisadas, las he embotado cuándo aún estaban muy calientes, en frascos esterilizados.

He seguido el procedimiento estándar para conservar:
Después de enfriar los tarros boca abajo sobre un paño húmedo, los he vuelto a esterilizar por un tiempo de 30 minutos.



Una vez fríos; los he etiquetado y almacenado en mi despensa....